A partir del veto del Senado a la resolución 125, el gobierno nacional tiene dos alternativas: continuar con la estrategia de conflicto y confrontación o aprovechar esta crisis para replantear su política y virar hacia el consenso y el diálogo.
Aunque reconoció que “los dos caminos están abiertos”, Fraga opinó que “no hay señales claras o concretas de que la Presidenta vaya a reorientar su gobierno hacia una línea política de más diálogo y más consenso” y también se diluye, con el correr de las horas, la posibilidad de un cambio significativo de figuras relevantes dentro del gabinete.
“Hasta ahora soy un poco escéptico respecto del cambio, primero la derogación de la 125 es un tanto confusa, hay que ver que alcance termina teniendo; segundo, tanto el discurso de la Presidenta en el Chaco el jueves como los fundamentos del decreto que limita la resolución 125, mantienen un discurso agresivo hacia la oposición y hacia el campo”, describió el analista en diálogo con Radio Uno Formosa.
Fraga consideró que, si la política sigue siendo de confrontación, el ex presidente Néstor Kirchner será un “protagonista insoslayable”, mientras que si se hace un replanteo “tendrá que dar un paso al costado, replegarse; por eso me parece que este es un primer obstáculo para el replanteo”.
“De alguna manera, el replanteo implicaría el alejamiento de Kirchner del ejercicio del poder que ha estado haciendo y un cierto alejamiento del rol de Kirchner con consenso en la gestión; es una de las causas por las cuales no veo fácil que se produzca un replanteo”, subrayó.
Por otro lado, señaló que los gobernadores que jugaron “más cerca” del gobierno nacional han sufrido cierto desgaste, en tanto que quienes estuvieron mas lejos “han crecido políticamente” y, así como la oposición no peronista “sigue con un grado de dispersión importante”, la oposición dentro del peronismo “se está unificando”.
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