“Al saber de que son fijas las retenciones sabemos que si el precio internacional sube para nosotros también sube” destacó, y entonces ahora las cosas se encaran de otra manera.
Comentó que en su caso “no me quedó plata como para proyectar hacer esta campaña al contado y tengo que volver a pedir financiamiento para la próxima campaña”. Esto implica que, además de los intereses, deberá pagar el insumo con el precio que éste tenga al momento de la cosecha.
Puso como ejemplo de ello que el año pasado cuando comenzó a sembrar el bidón de glifosato estaba a 420 pesos y cuando cosechó ya había trepado a casi 600, que es el precio que tuvo que pagar por haber financiado, entonces “teniendo las reglas claras me juego, porque sé que necesito tantos kilos de soja por hectárea para pagar costos”.
“Si hay una suba de insumos es casi seguro que viene una suba del producto, entonces uno se larga tranquilo, porque sabe que va a poder pagar sus productos con una determinada cantidad de kilos de soja; en cambio si sé que la soja la voy a vender siempre al mismo precio y las cosas suben, empiezo a necesitar mas kilos por hectárea para pagar mis costos y ahí es donde uno no se anima a arriesgarse tanto”, explicó el productor en Radio Uno Formosa.
En la zona de Belgrano el clima en todos los productores agrícolas es optimista, enfatizó y mencionó que en un mes más comenzará con los primeros lotes de soja. “Estaba con la idea de repetir las mismas hectáreas que el año pasado, pero ahora me voy a jugar un poco más, voy a hacer unas 200 y algo de hectáreas”, adelantó.
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